La Historia
Conoce a los Dos Héroes
Agustín — El Niño que se Perdió
Nació en el norte de África y era el más inteligente del salón. Cuanto más sabía, más creía que no necesitaba a Dios. Fue a la gran ciudad y se perdió. Pero Dios no lo abandonó.
Mónica — La Heroína que Nadie Veía
Se arrodillaba todos los días con lágrimas en los ojos: "Señor, no abandones a mi hijo." Durante 17 años. Sin parar. Sin rendirse. Un obispo le dijo que era demasiado tarde. Ella no lo creyó.
El Jardín — El Giro
En un día ordinario, en un jardín silencioso, Agustín escuchó una voz: "Toma y lee." Era la Biblia. Leyó una frase. Y algo dentro de él se rompió — de la manera buena. Era Dios llamándolo por su nombre.
El Santo — El Héroe Inesperado
Aquel niño perdido se convirtió en uno de los más grandes santos de la historia. Y dejó una frase que resuena hasta hoy, 1.600 años después: "Nuestro corazón está inquieto... hasta que descanse en Ti."
"Nuestro corazón está inquieto... hasta que descanse en Ti."— San Agustín, 354–430 d.C.